Soldadura Láser: Precisión quirúrgica para detalles críticos
- Zonas Afectadas por el Calor (ZAC) mínimas: Evitamos deformaciones estructurales en el molde.
- Reparaciones en zonas complejas: Ideal para nervios finos, esquinas interiores o zonas cerca de postizos donde otras soldaduras fallarían.
- Ahorro en mecanizado posterior: Como el aporte de material es exacto, el tiempo de ajuste y acabado final se reduce drásticamente.
Soldadura TIG: Potencia y robustez para grandes reconstrucciones
- Grandes aportes de material: Necesitamos reconstruir volúmenes importantes de acero o zonas de gran desgaste.
- Reparaciones estructurales: Se requiere una penetración más profunda en la base del metal.
- Versatilidad: Permite trabajar con una amplia gama de aleaciones metálicas con una excelente calidad de acabado.
El binomio ganador: ¿Cuándo usar cada una?
Conclusión
Alargar la vida de un molde no es solo una cuestión de ahorro; es una estrategia de sostenibilidad y eficiencia. Utilizar la soldadura adecuada para cada tipo de daño garantiza que la producción no se detenga y que la calidad de la pieza final siga siendo excelente, ciclo tras ciclo.








